Sábado / Domingo

Sábado / Domingo

Durante el proceso de Reforma, se fundaron varias iglesias después de reconocer que el Sábado era el día santo original que YHWH definió, como se describe en los Diez Mandamientos:

Acuérdate del día de reposo para santificarlo. Éxodo 20:8

De hecho, no leemos nada como: «asignarás un día de tu elección para santificarlo…» pero bien podemos ver que el sábado (el séptimo día) fue elegido específicamente por Elohim para ser un punto de encuentro, un signo de nuestra Alianza.

Jesús mismo no hizo lo contrario. Sin embargo, a veces mostró una especie de «desobediencia civil» o más bien «desobediencia farisea» al permitirse curar a los enfermos y liberar a los cautivos de sus pecados incluso en los días de reposo. Esto en verdad escandalizó a los líderes religiosos de la época, ya que hacía tiempo que habían olvidado que

el sábado fue hecho para el hombre y no el hombre para el sábado

A partir de entonces, la bendición del sábado se convirtió para ellos en maldición, pues asumieron un terrible yugo psicológico al tener que cuidarse constantemente de no transgredir las restricciones establecidas por sus líderes espirituales.

Porque la ley de la Vida y del Amor prevalece sobre todos los demás decretos.

Más tarde, Jesús también afirma que

El Hijo del Hombre es Señor aun del día de reposo. Lucas 6:5

Eso significa que quien está en Cristo, él mismo está por encima del sábado con Cristo.

Pero de eso no se sigue que tengamos derecho a intercambiar los días

El mismo Pablo nunca dijo tal cosa, aun cuando pidió a los ancianos que no agobiaran a los nuevos discípulos con cuestiones de días y fechas, porque todavía son niños en espíritu y mejor es no molestarles con detalles que conciernen sólo a los que ya están establecidos en la fe y el Espíritu.

Nuestros hermanos menores pueden permitirse algunas cosas que nosotros ya no podemos permitirnos. Mientras lo hagan por pureza de corazón y por ignorancia, eso sigue siendo una ofrenda de aroma agradable a los ojos de Elohim. Dejales hacerlo mientras no caiga en la idolatría. Sin embargo, Pablo no lo añade, pero es claro que tarde o temprano, y como consecuencia del proceso de santificación y maduración espiritual, el Espíritu Santo restaurará también en ellos el orden original. No nos corresponde a nosotros definir los tiempos y la duración de la paciencia que Elohim concede a sus otros hijos.

La Voluntad original de YHWH, sin embargo, es santificar/separar el sábado que es Shabbat y no otro día.

Por tanto, nadie os juzgue en comida o en bebida, o en cuanto a días de fiesta, luna nueva o días de reposo, todo lo cual es sombra de lo que ha de venir; pero el cuerpo es de Cristo.

Colosenses 2:16-17

Sábado: sombra o realidad de Cristo

Para nosotros, como Levitas en el Santuario Celestial, cada día es Sábado y un Día Santo perpetuo.

Como con todas las otras Fiestas de YHWH, como Levitas viviendo y sirviendo en Cristo, experimentamos todas las Fiestas y Sábados permanentemente en la presencia de Jesús. Para nosotros, en espíritu, cada día es Sábado, Yom Kippur, Pesaj y todas las Fiestas demás. Ya no nos importan las fechas según el calendario, los horarios o las horas, sino la continuidad y el cumplimiento de los Santos Momentos en nuestro corazón. Aprenda más sobre esto: Las fiestas del Señor en Cristo

Sin embargo,

los que no son de Cristo todavía están bajo la ley,

así, estas leyes se aplican a ellos según su orden original. Esa gente sabe que estos Días están designados para que puedan acercarse a YHWH para encontrarse con Él. Para nosotros que vivimos en Él, estos días de fiesta, tiempos y fechas designados son importantes y deben ser observados a este nivel, porque el ministerio externo se vuelve especialmente intenso en estos tiempos específicos del año.

Los corazones de las personas están más abiertos para recibir la Palabra de Elohim a través de nuestros testimonios y ministerios.

Por lo tanto, más que otros días, debemos estar alerta, listos para atacar.

¿Qué tiene de malo el domingo?

Tenga en cuenta que el domingo, el primer día de la semana, Yom Ejad, es un día muy especial y casi tan importante como el sábado. Por qué ? Porque fue en este día que Elohim comenzó Su obra de Creación y porque efectivamente fue el primer día de la semana que nuestro Señor y Salvador resucitó de la Muerte, así comenzó la Nueva Creación de la Humanidad caída.

A pesar de todo esto, ni YHWH ni Cristo ni el Espíritu Santo jamás le revelaron a nadie que debemos pasar del sábado al domingo.

En este caso, ¿Por qué muchos aún consideran el domingo como más importante?

¿Quizás porque los primeros discípulos se reunían los primeros días de la semana, como leemos en el Libro de los Hechos?

  • De hecho, así como también se reunían en cada días de la semana. Además, leemos que aparecían entre sus hermanos judíos tradicionales en las sinagogas en los sábados.

¿O porque también leemos que Pablo recolectó las donaciones el primer día de la semana?

  • Bueno, desde el punto de vista judío, esto es exactamente una prueba de que los primeros discípulos no consideraban santos los domingos, ya que nunca tratamos con dinero ni con ninguna otra cosa material en los días santos.

Al igual que en el caso del nacimiento de Jesús, Elohim nunca le pidió a nadie que celebrara su resurrección en un día particular de la semana en lugar del sábado.

Entonces, ¿es un error celebrar el domingo?

¡Por supuesto que sí! Por qué ?

Porque no entienden y reconocen lo que se acaba de explicar arriba.

En la mayoría de los casos, sus domingos son solo los brotes salvajes que quedan de una raíz católica que aún no ha sido arrancada.

Ni siquiera se dan cuenta de que, sin haber reconsiderado aún la cuestión del descanso semanal, siguen perpetuando la rebelión de Constantino, que pretendía “desjudaizar” la religión estatal recién adoptada. El Imperio Romano en ese momento tuvo que preservar muchas tradiciones, dioses y festivales paganos para que las masas paganas que vivían bajo su dominio no se rebelaran contra el nuevo orden. Así es como el día santo del Dios Sol (Sun-Day / Zon-Tag) reemplazó al Sábado original de Elohim. Lo mismo sucedió en el caso de la Navidad, la Pascua disfrazada así como las muchas fiestas de los llamados santos.

Para concluir, es importante que nosotros, discípulos de cierta edad espiritual en Cristo, recordemos que la obediencia no consiste en hacer que Elohim acepte una distorsión de origen humano o incluso demoníaco para no perturbar los espíritus y mantener la integridad del rebaño. Sino que al contrario

le corresponde al Hombre cumplir con las normas establecidas por YHWH que se hiciste carne en Jesucristo y que se cumplen en nosotros por el Espíritu Santo.

Algunas reflexiones sobre las iglesias que guardan el Shabat

No debemos creer que la vuelta al sábado nos haga mejores cristianos o asegure en sí misma nuestra Salvación. Desafortunadamente, es muy triste ver que la mayoría de las iglesias que guardan el sábado simplemente restauran este Mandamiento con un espíritu de superioridad moral sin comprender realmente su profundo contenido espiritual. Como resultado, sus esfuerzos y sus reformas no solo son en vano, sino que se convierten en enemigos de la restauración del verdadero sábado aún más que la Iglesia Romana sí misma con todos sus falsos domingos y otras fiestas falsificadas.

Muy a menudo, los observadores del domingo son condenados literalmente y la observancia del sábado se reduce a una condición de salvación, incluso cuando el domingo continúa siendo observado por ignorancia. Aunque también creo que continuar rebelándonos contra un tema que el Espíritu Santo ya nos ha iluminado, puede llevar a la pérdida de nuestra salvación. Pero declarar que la observancia de esta ley o cualquier otro mandamiento es una condición necesaria para la salvación de todos, es simplemente una peligrosa herejía.

Mientras tanto, en lugar de estar llenos del Espíritu Santo, estas comunidades idolatran a los fundadores de su propia iglesia, y la falta de liderazgo espiritual de Cristo ha llevado a algunos a regresar al judaísmo rabínico abiertamente anticristo.

Las tendencias sabáticas de hoy también están llevando mucho al judaísmo, o simplemente al unitarismo, cuando muchas de ellas llegan a comenzar a negar la realidad de la Santísima Trinidad.

Menciono estos casos para que veamos que a pesar de que es muy bueno y necesario volver a las raíces judías, pero

si todo esto no sucede en Cristo, bajo la guía del Espíritu Santo por nuestro nuevo nacimiento,

uno puede volver fácilmente bajo la ley de acuerdo con la letra asesina.

Si es para llegar allí, es mejor ni siquiera salir de nuestro Egipto, por muy falsos que sean sus días festivos y domingos.

Sóla verdadera Reforma posible

¿Podemos finalmente aceptar que

toda reforma sólo puede venir del Espíritu Santo.

¿Sólo las cosas que han quedado grabadas en nuestro corazón pueden ser consideradas verdaderas reformas y no todas esas buenas ideas intelectuales y teológicas que pueden salir de la cabeza de los cristianos de tan buena voluntad que sean?

La cuestión de si tenemos el Espíritu Santo o no?

Si es así, ¿nos ha expresado ya su voluntad sobre esta cuestión o sobre cualquier otra?

Si es así, ¿le hemos obedecido?

Si no, tomemos la decisión correcta y dejemos de rebelarnos.

Los que aún no tienen el Espíritu Santo, que pidan a Jesús el reconocimiento de sus pecados, para que se arrepientan, luego pasen por el bautismo de agua y luego por el de Fuego. De lo contrario, seguirás revolcándote en una religiosidad tibia y vacía.

Elijamos, pues, la perfección ofrecida por Cristo, ya que es gratuita y su recompensa es la Vida Eterna.

A partir de ahí, nos corresponde a nosotros decidir en qué medida le damos al Espíritu Santo el poder de realizar en nosotros su obra de santificación según su ritmo y su voluntad. No culpemos a Satanás y espíritus extraños si nos quedamos estancados en algún nivel espiritual, ya que somos los únicos responsables si les damos el poder de detenernos por nuestra falta de fe, voluntad o coraje.

La persecución, por otro lado, vendrá principalmente de adentro y no del mundo exterior.

Aquellos a quienes todavía podemos considerar nuestros hermanos hoy serán nuestros principales perseguidores en la Tribulación mañana.

Seamos, pues, valientes y dejemos que el Espíritu Santo continúe su obra santificadora en nosotros, aunque tarde o temprano provoque divisiones en nuestras comunidades desde que

la Reforma debe continuar hasta que volvamos al modelo de la primera y verdadera Iglesia descrita en el libro de los Hechos.

No nos corresponde a nosotros llevar a cabo esta reforma. Solo tenemos que dejar que el Espíritu Santo haga este trabajo principalmente en nosotros mismos. Lo único que Elohim espera de nosotros es permanecer obedientes en la pureza de nuestro corazón y dar un paso adelante con fe y firmeza tan pronto como Él nos indique que ha llegado el momento.

richard.sipos/z.shlomo/2022/9/11

Shavuot – Pentecostés

Shavuot – Pentecostés

Cuando llegó el día de Pentecostés, estaban todos unánimes juntos. Y de repente vino del cielo un estruendo como de un viento recio que soplaba, el cual llenó toda la casa donde estaban sentados; y se les aparecieron lenguas repartidas, como de fuego, asentándose sobre cada uno de ellos. Y fueron todos llenos del Espíritu Santo, y comenzaron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu les daba que hablasen.

Hechos 2:1-4

La promesa de Yeshuaj cumplida

Después de su resurrección, Jesús se apareció a sus discípulos durante 40 días durante el período de la cuenta del omer antes de regresar al Padre. Como se había prometido, se acercaba el momento de la llegada del Consolador. Como cuando nuestros antepasados ​​esperaban en el desierto el regreso de Moisés desde el Monte Sinaí con las 10 Promesas o Mandamientos durante el 3er mes después del Éxodo de Egipto, la revelación se produjo en medio de grandes vientos y llamas, la llegada del Espíritu Santo estuvo acompañada de viento (Ruach) y lenguas de fuego divididas.

La fiesta de Shavuot, según el mandato de Moisés, consiste en apartar las primicias de la cosecha y presentarlas, como leemos en Éxodo 34. En esta fiesta judía, los primeros discípulos se reunían en la sala alta de Jerusalén. Judíos y prosélitos de todo el mundo se reunieron para este festival de peregrinación.

Uno de los actos proféticos por parte del judaísmo rabínico fue transformar Shavuot en una fiesta de entrega de la Torá porque en el exilio, ante la ausencia del derecho a la tierra, para los judíos, la presentación de los primeros frutos de toda cosecha simplemente pierde su significado. Sólo la Torá, como primicia espiritual que ha sido dada a nuestro pueblo, podía ser el centro de la celebración. De hecho, la fecha de Shavuot parece coincidir con la revelación en el Monte Sinaí.

Sin embargo, en lugar de las dos tablas de piedra, aparecieron lenguas de fuego separadas o repartidas sobre los discípulos. Las lenguas de fuego dobles o distribuidas, por su forma, recuerdan precisamente a las dos mesas de piedra. Aunque aquí en Hechos 2 el escritor menciona el cumplimiento de cierta profecía revelada anteriormente en Joel 3, aquí también se cumplió otra profecía importante:

He aquí que vienen días, dice Jehová, en los cuales haré nuevo pacto con la casa de Israel y con la casa de Judá. No como el pacto que hice con sus padres el día que tomé su mano para sacarlos de la tierra de Egipto; porque ellos invalidaron mi pacto, aunque fui yo un marido para ellos, dice Jehová. Pero este es el pacto que haré con la casa de Israel después de aquellos días, dice Jehová: Daré mi ley en su mente, y la escribiré en su corazón; y yo seré a ellos por Elohim, y ellos me serán por pueblo.

Jeremías 31:31-33

Al principio del texto aludí a 10 promesas al hablar de los 10 mandamientos. De hecho, un elemento muy importante se oculta en la forma en que se han formulado los 10 mandamientos. Este es el tiempo futuro usado en la conjugación de las 10 oraciones habladas. Todos los mandamientos comienzan así: No harás, codiciarás, no tendrás, etc.

A primera vista, esto puede parecer un mero giro estilístico sin significado añadido o velado. Al igual que nuestros predecesores en ese momento, los interpretamos instintivamente como reglas que deben observarse, punto. E hicieron bien, porque esta dimensión de interpretación también estaba en la voluntad de YHWH. Los mandamientos nos fueron revelados para guardarlos y obedecerlos. Pero también nos fueron dados para que nos demos cuenta de que no podemos guardarlos sin la ayuda de Elohim y Su Espíritu.

El uso del tiempo futuro tiene un significado espiritual muy profundo y no es más que una señal de que los Mandamientos, por muy obligatorios que sean, algún día actuarán en nosotros por sí mismos. Fue el presagio de los tiempos venideros, anunciando el cumplimiento de la promesa de Jeremías citada anteriormente. Ya no tenemos que abstenernos de cometer pecado con los Mandamientos constantemente ante nuestros ojos y en nuestra mente, sino que simplemente e instintivamente dejamos de querer transgredir la ley, dar falso testimonio, matar, cometer adulterio y los otros, porque ya no sentimos el deseo, la necesidad y el placer de hacerlo. Dejamos de estar bajo el dominio de nuestra propia persona, nuestra carne o cualquier otro espíritu extraño. Ya no vivimos según nuestros instintos humanos. Nuestro viejo hombre ya no será el patrón de nuestra vida y ningún demonio podrá dominarnos desde dentro, sino que ahora es Cristo quien vive en nosotros y el Espíritu Santo quien nos guía. Así somos libres del pecado. Ya no transgrediremos la Ley y por lo tanto estamos libres de la maldición del juicio que viene por quebrantarla.

Quebrantar la ley ya no puede ocurrir de ahora en adelante si permanecemos obedientes al Espíritu de Cristo que vive en nosotros. Esto es lo que significa cumplir la Ley en Cristo. Su Espíritu se instala en nosotros, renacemos por el bautismo de fuego y la observancia de la Ley se vuelve instintiva, un impulso interno e irresistible que ya no es difícil de obedecer. No porque esperemos de ella alguna recompensa, puesto que ya hemos recibido la recompensa final por la sangre de Cristo, sino porque es bueno hacer el bien al prójimo, hacer al prójimo lo que el Señor también quiere que le ame con este amor verdadero que no es humano.

El Mandamiento del Amor, una vez grabado en nuestros corazones, ya no puede contradecir ni los 10 mandamientos ni las otras 613 leyes prácticas.

Cuando el mandamiento de amar a nuestro Elohim y al prójimo cobra vida dentro de nosotros, cada uno de los 10 y 613 otros mandamientos que no son más que su desarrollo, actúan automática e instintivamente en y através de nosotros para irradiar hacia el mundo exterior. Así es como el amor nos libra no de la Ley, sino del juicio que implica su violación.

Por lo tanto, ya no surge la pregunta cuando veo que mi prójimo está en dificultad que voy y lo ayudo a elevar su burro (es decir, su vida, su existencia, su propiedad perdida, su automóvil, su salud, su conocimiento del Señor , etc., Ex 23, 4), aunque sea mi enemigo, porque ya no podré soportar la vista de la gente en aflicción. Tampoco surge cualquiera pregunta cuando hago daño a alguien. Entonces repararé mis errores restituyendo la cosa a este último añado un quinto en señal de compensación mientras muestro humildad y remordimiento.

La profecía anterior, en cambio, continúa y también se cumple cuando somos llenos del Espíritu Santo y llegamos a ser maduros en espíritu:

Y no enseñará más ninguno a su prójimo, ni ninguno a su hermano, diciendo: Conoce a Jehová; porque todos me conocerán, desde el más pequeño de ellos hasta el más grande, dice Jehová; porque perdonaré la maldad de ellos, y no me acordaré más de su pecado.

Jeremías 31:34

Señales y prodigios ayer y hoy

El don del Espíritu Santo fue seguido por señales. Profetizaron y hablaron en lenguas. Sin embargo, todo esto fue porque el Espíritu Santo entró en ellos y comenzó el proceso de santificación. Los 2 Mandamientos del Amor que son la contracción de los 10 mandamientos que en sí mismos son el resumen de las 613 mitzvot, comenzaron a grabarse en sus corazones en este preciso momento.

Como resultado, su visión se purificó, porque sus pensamientos estaban cada vez menos bajo la influencia de la carne y el alma. Así entró en vigor la Ley, la Palabra Viva que desde entonces residía en ellos, transformó su ceguera espiritual en visión profética. Aquí sus lenguas comenzaron a hablar de lo que sus corazones estaban llenos, es decir, un grado de santidad que las lenguas humanas no son capaces de expresar.

No hay duda de que este tipo de manifestaciones Espirituales todavia son necesarias hoy aún tenemos la impresión de libros…, la Biblia en nuestros bolsillos… Hay que reconocer que la humanidad sobreeducada de hoy, cegada por todo tipo de ciencias y filosofías y que se considera altamente informada e inteligente, es cada vez menos probable que se convenza de la necesidad de un Salvador y de la veracidad de la Biblia incluso con los mejores argumentos del mundo. Hoy más que nunca, el mundo necesita señales y prodigios. Debemos pedir al Señor por ellos todos los días. Que podamos hablar lenguas con pureza y aún más profetizar y aún más sanar y liberar a los enfermos y a los cautivos, porque eso es lo que les falta gravemente a los discípulos hoy. Hay que pedir estas cosas y perdirla sin dudar.

No nos detengamos en el nivel de las manifestaciones pentecostales del Espíritu, sino que vayamos más allá sin descuidarlas mientras imploramos al Señor para que las señales que nos ha prometido nos acompañen también a donde vayamos:

Y estas señales seguirán a los que creen: En mi nombre echarán fuera demonios; hablarán nuevas lenguas; tomarán en las manos serpientes, y si bebieren cosa mortífera, no les hará daño; sobre los enfermos pondrán sus manos, y sanarán.

Marcos 16:17-18

Que estas cuatro promesas se cumplan en esta fiesta de Pentecostés en la vida de todos los miembros del Cuerpo de Cristo: la profecía de Joel, la de Jeremías y las dos promesas de Jesús. Siguiendo el don del Espíritu Santo, que los frutos del Espíritu abunden también en nuestra vida.

Veamos ahora cómo debería funcionar la Iglesia en su forma original: Los Hechos de los Discípulos

Zeev Shlomo / Richard Sipos / 06.06.2022

Las fiestas del Señor en Cristo

Las fiestas del Señor en Cristo

La aclaración y restauración de las Fiestas del Señor, así como de Sus Mandamientos, es una parte muy importante del ministerio de todos los que son de origen judío como discípulos de Cristo.

Muchos de los que llevan el título de judío mesiánico se esfuerzan por preservar y restaurar las fiestas judías, o más específicamente las fiestas bíblicas originales. Algunos de nosotros organizamos eventos, ocasiones, tertulias para celebrar estas fiestas de forma tradicional.

Este tipo de eventos también pueden ser de gran importancia y fructíferos durante un tiempo, pero la perpetuación de celebraciones superficiales privadas de su contenido espiritual tarde o temprano se vuelve más dañina que constructiva. Como discípulo de Cristo, qué hacer con estas fiestas ordenadas por el Señor, porque Pablo también nos hace preguntas y nos advierte sobre esto: «mas ahora, conociendo a YHWH, o más bien, siendo conocidos por YHWH, ¿cómo es que os volvéis de nuevo a los débiles y pobres rudimentos, a los cuales os queréis volver a esclavizar? Guardáis los días, los meses, los tiempos y los años. Me temo de vosotros, que haya trabajado en vano con vosotros.» (Gálatas 4: 9-11)

Con estas palabras de Pablo, nadie debe sentirse libre de seguir celebrando todas las fiestas pseudocristianas de origen pagano impuestas por el tiempo y el espíritu imperial grecorromano sobre el cristianismo original y puro. Debería ser obvio para todos que siempre es mejor mantener el original, aunque sea de una manera farisea y religiosa, que continuar perpetuando las falsificaciones de cualquier manera.

Por supuesto, nadie quiere volver a sus raíces originales de una manera farisea y religiosa, como describe Pablo. Explicaremos con más detalle qué motivó la declaración de Pablo, cómo puede objetar la observancia de las fiestas, días, años y Shabat, mientras él mismo estaba trabajando en la restauración de la Palabra completa y cumplida de YHWH.

Entonces, ¿cómo celebrar las Fiestas del Señor?

A menudo oí algunos creyentes quejarse de que después de su conversión y nacimiento de nuevo, esperan ansiosamente y celebran las fiestas bíblicas. Luego, después de un tiempo, el entusiasmo se desvaneció lentamente y no sabian qué hacer con este sentimiento. Para muchos, el fenómeno causa mucho remordimiento, ya que sienten que algo anda mal con ellos espiritualmente y, a menudo, incluso llegan a juzgarse a sí mismos.

Yo mismo he pasado por este estado. Especialmente después de asentar mi identidad judía y comenzar a celebrar fiestas exclusivamente bíblicas. Inicialmente tuve la misma sensación que durante mi infancia durante la celebración de la Navidad y la Pascua, aunque aún sin darme cuenta de su falsedad, las viví como un verdadero milagro, como es el caso de la mayoría de los niños.

Yo también esperaba con gran entusiasmo la llegada de estos días designados, manteniendo las fechas e yendo a las sinagogas en Budapest para celebrar las Fiestas del Señor con la comunidad judía local. Después de unos años, ya no quería celebrar, ir a las sinagogas, y al día siguiente, por lo general, descubría que se me había vuelto a escapar un día de celebración.

El remordimiento había sido reemplazado rápidamente por una sensación de consuelo, sin saber lo que realmente estaba pasando, pero sintiendo que no era la desobediencia, el pecado o cualquier distorsión espiritual lo que estaba causando este sentimiento, pero que estuvo empezando a experimentar inconscientemente lo de que Pablo estaba hablando a los Gálatas.

Creo que ese sentimiento y entusiasmo inicial estuvo legitimo a esa época e incluso me ayudó a fortalecerme en espíritu y en mi identidad. Sin embargo, fue bueno que no duró mucho y que yo avancé en esta área también.

¿EL cumplimiento de las Fiestas les abole?

Empezó a obtener una respuesta real a la pregunta cuando un miembro de una iglesia que celebraba el Shabbat me explicó que no celebraban ningún día festivo excepto el Shabbat y el bautismo. En su iglesia, se cree que cuando Cristo fue crucificado, cuando el velo del templo se rasgó en dos, se cumplieron todas las fiestas bíblicas, por lo que ya no hay necesidad de celebrarlas. Inmediatamente me estremecí al escuchar esto, aunque sentí que había errores y contradicciones en lo que estaba diciendo, sentí que la verdadera respuesta a esta pregunta sobre el significado de las Fiestas en la Era de la Gracia tenía que ser algo muy cercano a esa. Sin embargo, le señalé la contradicción de su creencia, porque los días festivos son considerados Shabbat por la Ley. El día de la gran expiación, por ejemplo, Yom Kippur, en el Antiguo Testamento se menciona como el Shabbat de los Shabbates. Realmente no entiendo por qué se le da tanta importancia a los sábados semanales, cuando otros días festivos, es decir sábados también, se consideran obsoletos. Pero ese no es nuestro tema en este momento.

La doble dimensión de las Fiestas

Le pedí al Señor que en lugar de perder mi tiempo innecesariamente tratando de resolver el asunto con mis propias herramientas humanas, que Él mismo me abriera los ojos a lo que deberían significar Sus fiestas para nosotros los creyentes, porque la Palabra considera que todas las fiestas sean ​​eternas. ¿Por qué fue que antes, durante y después de mi conversión en mis primeros años como creyente, eran tan importantes y hoy ya no tengo mucho entusiasmo?

Recibí rápidamente la respuesta cuando se me apareció la imagen del Sagrado Tabernáculo en el desierto. Recordé que los miembros del pueblo solo aparecían en el atrio del Templo en las Fiestas Mayores y en el Shabat semanal. Venían aquí para encontrarse y hacer ofrendas a Elohim. Los miembros del pueblo vinieron de afuera, del desierto y aparecieron en la plaza del Santuario. Este atrio fue el lugar donde se encontraron con los levitas que traían sus ofrendas adentro.

Sabiendo que el Tabernáculo es el presagio del Cuerpo de Cristo, sabiendo que los que servimos a Cristo somos todos Levitas de este Santuario Espiritual, entendí que las Fiestas son y deben ser vividas de manera muy diferente por la gente de afuera en comparación con los que sirven dentro. Para los extranjeros, es decir, los que buscan, los creyentes superficiales, los religiosos, los que aún siguen las tradiciones, etc., los días señalados, las Fiestas, son los únicos momentos del año en los que pueden encontrarse y acercarse al Señor. Es durante estos tiempos señalados que aparecen en el atrio porque siempre siguiendo las leyes y tradiciones que así lo exigen. La santidad de estos días los lleva a un estado spiritual diferente y más profundo, por lo que se acercan más a su Creador en lo más profundo de sus corazones. No son miembros del Santuario, pero aparecen a la puerta y se acercan en espíritu a su Salvador. En esos momentos, sus oídos y corazones están más abiertos a la palabra de llamado y consuelo del Señor. Los preparativos así como el hecho de ir a los lugares de culto a celebrar es ya un estado espiritual de acercamiento al Cielo. Mientras tanto, para nosotros que ya estamos sirviendo en el Santuario, experimentamos la esencia y el contenido espiritual de todas las fiestas que se realizan en cada momento de nuestras vidas. Ya no tenemos que escudriñar las fechas en los calendarios y esperar las fiestas y su observancia para algún nuevo ímpetu o cambio espiritual en nuestras propias vidas. Estos días, como los Mandamientos, se cumplen en nosotros por medio de Cristo. Así es como podemos entender las palabras de Pablo cuando reprende a los creyentes nacidos de nuevo por dar demasiada importancia a las fiestas y esperar demasiado de su observancia. Regresaron a la celebración de estos de la manera tradicional y no entendieron el nuevo significado espiritual y su nuevo papel visto desde el lado interior del Santuario. En resumen, los gálatas volvieron a la forma religiosa de celebrar las fiestas, al igual que los judíos no mesiánicos tradicionales. En resumen, volvieron al demonio de la religiosidad.

Las Fiestas cumplidas en nosotros por el Mesías

Primero que todo, escuchamos la voz de YHWH cuando nos invitó a arrepentirnos – Yom HaTroua (Rosh Hashaná). Luego, después de nuestra salida de Egipto y el sacrificio del Cordero de Pascua, tuvo lugar la Expiación, el último Yom Kippur de nuestras vidas por el bautismo. Entonces recibimos al Espíritu Santo, el Consolador como el cumplimiento de la fiesta de Shavuot, cuando la ley ya no está grabada en tablas de piedra, sino en la carne de nuestro corazón, cuando podemos decir: No vivo más sino Cristo vive en mí.

Solo queda una fiesta, todavía en curso, la de la cosecha: Sucot (la fiesta del tabernáculo). Esta fiesta simboliza nuestro encuentro en el atrio del Tabernáculo como levitas con aquellos que aún no son miembros del Cuerpo de Cristo. Sucot está en proceso de cumplirse, ya que los levitas constantemente ofrecemos nuevas almas al Señor como primicias de nuestros ministerios.

Hablaré de Purim, Rosh Hashaná y Hannuka en otras enseñanzas, ya que son días festivos no bíblicos o una versión modificada e falsificada.

El Santo Tabernáculo como día de fiesta permanente y eterno

Nosotros, los que servimos en el interior, estamos constantemente en presencia de YHWH y del Sumo Sacerdote que sirve por encima de nosotros es Yeshua. Nosotros también somos templos, Elohim que vive en nosotros a través del Espíritu Santo. ¿Por qué debemos dar atención a los días y las horas? ¿Por qué sentimos la necesidad de experimentar una bendición adicional en nuestras vidas a través de sus celebraciones? ¿No habita en nosotros el Espíritu del Salvador? ¿No se han cumplido en nosotros todas las promesas de las Fiestas? En cualquier lugar, en cualquier momento, podemos testificar de nuestra propia conversión, Yom HaTroua, y la aceptación de la sangre de Cristo, la Pascua, después de lo cual nuestra restauración y expiación de Yom Kippur nos ha llevado a recibir la guía última de Su Espíritu cuando se haya cumplido Shavuot, Pentecostés en nuestros corazones.

Para todos los que viven adentro y sirven en el Santuario, las fiestas están realmente llenas y es peligroso pensar que las fechas y otras ordenanzas literales pueden hacernos más perfectos. Aquí sucede lo mismo que con la Ley. Los mandamientos nos ayudan a permanecer en el camino angosto; pero ya no son las herramientas indispensables, la meta última para estar en orden ante el Señor. Ellos también no son más que signos para nosotros, recordatorios. Sin embargo, estos días de fiesta son eternos, ¡incluso a nivel temporal según las fechas del calendario! Son válidos e importantes en la dimensión temporal porque hay ocasiones en que los forasteros, los de fuera vienen a postrarse en la entrada del Santuario en mayor número y con una humildad espiritual más profunda en comparación con otros días. En estos momentos, tienen la oportunidad de reunirse con nosotros y con el Señor. Para nosotros, las fiestas según fechas son una oportunidad de servir, de testimoniar y de recibir a nuevos hermanos. Porque para aquellos que viven bajo un espíritu extraño, estos días significan más que los días ordinarios del año. Por lo tanto, que no los ofendemos al no estar disponibles en la puerta cuando lleguen. Pero no pensemos que estos días significan más para nosotros personalmente, porque estamos y debemos estar en un estado de Fiesta y Sábado Eterno.

Por tanto, observemos los tiempos y las fiestas, para que podamos servir a los demás y darles alimento espiritual. Compartamos nuestro testimonio de cuál es la esencia de la Fiesta para aquellos que aún no son miembros del Santuario, que aún no son Levitas. Pero aparte de la alegría que puede traer el cumplimiento del ministerio y la visión del nacimiento de nuevas vidas, no esperemos nada más de ellas, ya que ya lo hemos recibido todo, lo máximo que podemos recibir: Su Gracia.

Elohim dio las Fiestas y los Sábados al mundo como señales eternos para recordar a todos que Él es el Creador, Salvador y Señor del mundo. Debemos respetar y utilizar estos signos para el bien de los demás. En estos días, el hombre no redimido tiene la oportunidad de asomarse al Santuario celestial, el Cuerpo de Cristo, y también recibe una invitación para entrar. Esta es una gran oportunidad para que los sacerdotes levitas que sirven en su interior hagan la invitación más atractiva para que lo acepten más facilmente.

¡Celebremos con el corazón de un niño por el bien de los niños!

Como padre, luego de unos años de celebración latente, me di cuenta de la importancia de conmemorar estas ocasiones para poder guardarlas en la memoria de mis niños. Me di cuenta de que sería un gran error privarlos de ellos solo porque sus padres son espiritualmente adultos. Este es uno de los medios más poderosos de evangelización. Enseña una especie de humildad y respeto a nuestros hijos, construye los cimientos de su fe y, en el caso de los judíos, fortalece su identidad. Aquí aprendemos que en nuestro mundo agitado necesitamos momentos para detenernos y enfocarnos exclusivamente en Elohim y buscarlo. Al igual que con las fiestas de mi infancia, aunque la mayoría de ellas eran falsas, todavía jugaron un papel decisivo en mi investigación y reconocimiento de las verdaderas fiestas del Señor y del Señor mismo.

Estas celebraciones serán señales en la vida futura de mis niños, ojalá en sus caminos de discipulado, en quien puedan contar, que los fortalecerá y les mostrará el camino. Sin embargo, tarde o temprano tendrán que ir más allá del lado superficial de estos signos. No les bastará con aparecer en el patio del Tabernaculo 3 veces al año durante las grandes fiestas o los Shabat semanales, sino que como miembros del Santuario habrán que ser grabados en su interior y corazones toda la esencia de las fiestas y de los Shabat para volverse permanentes en ellos.

Así que conservemos las fiestas por el bien de los niños, para los que son niños en edad física, pero también para los que lo están en espíritu, aunque físicamente adultos, y para los que aún no han nacido de nuevo.

Zeev Shlomo / Richard Sipos / 5/12/2021

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