Uno de los elementos clave de nuestro ministerio como judíos es enseñar los Mandamientos a las otras naciones, tal como nos ha sido dado desde el principio. Esta es la condición básica para cumplir la profecía del injerto y del injerto por nuvo al olivo.
Los temas de cómo se cumplieron los mandamientos en Cristo, cuál es su significado espiritual y cómo debe tratar el Cuerpo de Cristo con ellos a menudo son tratados en este sitio.

En este escrito, en cambio, trataremos el tema de los mandamientos tal como son interpretados y observados por la comunidad judía tradicional al no tener Santuario ni Sacerdocio.
Como ya hemos dicho muchas veces, la Ley, que es inmutable, solo se ha modificado en su aplicación. Desde la venida de Cristo, la aplicación de la ley pasó de manos de los hombres a las manos del Rey ungido.

No hace mucho tiempo, entendí un judio enseñando en una sinagoga que hoy la ley debe ser interpretada al nivel espiritual. Como no hay Templo (Santuario y Sacerdocio), todos los juicios están en manos del Señor.
Para un discípulo de Cristo, esta información no nos enseña nada nuevo, porque este es uno de los fundamentos de nuestra fe. Lo asombroso es ver cuánto las personas confinadas bajo el velo son capaces de percibir las realidades y verdades que a veces incluso el Cuerpo de Cristo es incapaz o peor, poco dispuesto a comprender.

Algunos ejemplos :

1. Desde el año 70 AD, después de la destrucción del segundo Templo por los romanos, los judíos ya no ofrecen ningún holocausto. Consideran que todos los mandamientos relacionados con las ofrendas ya no son válidos hasta que el templo sea reconstruido.
Es interesante ver que después del sacrificio de Yeshua en la cruz, cuando la obligación de mostrar ofrendas al Señor no solo ha sido abolida, sino que ha sido estrictamente prohibida, tal como lo está haciendo el Cuerpo de Cristo, la comunidad judía respeta esta prohibición desde el año 70 AD. Personalmente, me pregunto si alguien todavía tenía las agallas para hacer cualquiera ofrenda después de que se rompiera el velo del Templo cuando Yeshua entregó su alma. (Mateo 27: 51)

2. Como consecuencia de la diáspora romana, la orden de los jueces – Sanhedrins – ha sido abolida. Desapareció la institución que fue establecida por el Señor cuando habló a Moisés y según la cual una asamblea de sabios fue encargada de aplicar la Ley.
En el Israel moderno, varios grupos de judíos ortodoxos han intentado restaurar la orden de los jueces en muchas ocasiones, pero en vano. Nunca han podido llevarse bien hasta ahora. La mayoría de ellos están convencidos de que solo el Mesías puede restaurar a los Jueces cuando vendrá.

3. El pueblo judío está formado por tres grupos: los Cohenes, los Levitas y los miembros del pueblo: los Israelitas. Los Cohenes, que provienen de la tribu de Leví pero que descienden de Aarón, los sumos sacerdotes, se ocuparon del ministerio espiritual dentro del Templo. Ellos enseñaron los Mandamientos al pueblo. A su lado trabajaban los levitas de la misma tribu. También trabajaron en el templo como asistentes de los Cohenes. El resto de la gente era Israel. JHVH por lo tanto tenía mano de obra entre la gente tanto psíquica, física y espiritualmente.

El ingreso de ambos tipos de siervos del templo está definido por leyes muy precisas. Sus vida se basaba en partes de las ofrendas y holocaustos que podían comer con sus familias.
Las leyes relativas a los cohanitas son las más interesantes ya que recibieron incluso de los ingresos de los levitas. Los levitas debían dar diezmos y hacer ofrendas que iban directamente a al sacerdote al lado de quien servían.

La comunidad judía todavía observa estas leyes hasta hoy. Separan los diezmos y las ofrendas que van a los cohanitas. Sin embargo, no se los dan a nadie, sino que los destruyen como cuando las mujeres tiran en el fuego un parte de la masa antes de hornear pan. No dan las raciones a los rabinos locales, porque nunca podemos saber con precisión el origen de las personas.

Los que viven en la Era Mesiánica saben que en el Cuerpo de Cristo esta triple constitución del pueblo ha sido ligeramente modificada. El Sumo Sacerdote, Cohen HaGadol, ya no es humano, pero Yeshua desempeña este papel según el orden de Melkishedek. Es Él quien cumple el ministerio en el Santuario, en el Cuerpo de Cristo. Por lo tanto, debemos poner todos nuestros dones en sus manos para que él pueda decirnos dónde invertir todas nuestras donaciones materiales.

El Velo

Inconscientemente, los judíos todavia siguen la misma conducta espiritual que los guió cuando salieron de Egipto. El Espíritu del Todopoderoso les impide pecar inconscientemente y en contra de su voluntad. El Espíritu del Todopoderoso aliado al Espíritu de Cristo en un solo Espíritu Santo pasa a través del velo. Como el Espíritu del Señor no puede dividirse, no puede ordenar dos cosas diferentes al mismo tiempo, una ley para los judíos y otra para el Cuerpo de Cristo. Por lo tanto, los judíos no pueden hacer nada en contra de la voluntad del Espíritu del Mesías, ya que los miembros fieles del Pueblo Elegido aún viven y actúan de acuerdo con la voluntad del Todopoderoso.

El Mesías es este famoso Ángel de Jehová que aparece en muchas ocasiones en la Biblia y que acompaña al pueblo elegido a lo largo de su historia. Fue Él quién sacó de Egipto al pueblo, quién apareció a muchos profetas y otros sirvientes. Él estuvo presente entre la gente y en el Templo como una columna de fuego o nube. Él es antes que la creación fuese y a su semejanza se creó el hombre. Esta omnipresencia del Mesías en la vida de los judíos es tan fuerte que la expectativa de su venida es el elemento fundamental de la subsistencia de su identidad.

Por lo tanto, el pueblo elegido conoce muy bien al Mesías, siempre ha estado a su lado. Este conocimiento es sin embargo estrictamente espiritual. El pueblo judío siempre se codeó con el Espíritu del Mesías a través de su liderazgo, sus milagros y alivios.
Además, el velo tiene una característica muy especial: se puede ocultar, mantener en secreto, en una palabra, puede velar las cosas, aunque muestra todas las otras características de lo que está escondido. El velo no oculta ni la forma ni el calor ni el olor de lo que cubre.

Entonces surge la pregunta de que a través del velo, cuánto el pueblo que esta percibiendo y conociendo la fuerza espritual del Mesías sin poder verle de sus propios ojos por el momento, pero teniendo la promesa de un día reconecer el Mesías en Yeshua, está en una situación más crítica quel otro Pueblo que básicamente no tiene ninguno velo en lo ojos pero que se ha poniendo sobre el velo de sus instinctos carnales. Éstos solamente quieren reconocer al Mesías hasta que les conceda la Redención y la Gracia. Pero muchas veces no quieren someterse a Cristo para estar bajo el gobierno del Rey.

En qué estado espiritual está el cristiano confiando en la imagen de un semidiós barbudo como la representación del Señor aunque hace mucho tiempo que Jesús es Rey en espíritu. Además de telas vulgares como el sudario de Turín, hay muchos trapos falsos de este típo dentro de la cristiandad. Los judíos, por el contrario, solo pueden imaginar a Jehová en un cuerpo espiritual.

Son ellos quienes no tendrán dificultad en ver y aceptar que este Señor Espiritual se nos apareció hace unos 2000 años en un cuerpo físico y que incluso debe haber tenido una barba.

Sigamos con las palabras de Pablo que él mismo citó de Isaías describiendo este famoso velo y las causas de su presencia:
Porque el corazón de este pueblo se ha engrosado, Y con los oídos oyeron pesadamente, Y sus ojos han cerrado, Para que no vean con los ojos, Y oigan con los oídos, Y entiendan de corazón, Y se conviertan, Y yo los sane. Sabed, pues, que a los gentiles es enviada esta salvación de Elohim; y ellos oirán (Hechos 28: 27-29)

Y TAMBIÉN
y no como Moisés, que ponía un velo sobre su rostro, para que los hijos de Israel no fijaran la vista en el fin de aquello que había de ser abolido. Pero el entendimiento de ellos se embotó; porque hasta el día de hoy, cuando leen el antiguo pacto, les queda el mismo velo no descubierto, el cual por Cristo es quitado. Y aun hasta el día de hoy, cuando se lee a Moisés, el velo está puesto sobre el corazón de ellos. Pero cuando se conviertan al Señor, el velo se quitará. Porque el Señor es el Espíritu; y donde está el Espíritu del Señor, allí hay libertad. Por tanto, nosotros todos, mirando a cara descubierta como en un espejo la gloria del Señor, somos transformados de gloria en gloria en la misma imagen, como por el Espíritu del Señor. (2Corintios 3:13-18)

Ciertamente fueron los pecados del pueblo los que llevaron a tal castigo, pero es la voluntad del Señor la que aparece. El pueblo judío no pudo reconocer al Mesías por la voluntad del Señor, con algunas excepciones. Para que la promesa divina se cumpliera, tenía que aparecer como judío, entre los judíos, y ministrar a su pueblo. La semilla tuvo que sembrarse entre ellos para que la fruta se extendiera por todo el mundo.

El Señor ha prometido a los judíos la venida del Mesías al final de los tiempos. ¡Y así será! Para ellos, eso sucederá una vez según la promesa, sin embargo, para nosotros volverá por segunda y última vez. Así el pueblo judío verá al Mesías viniendo en su Cuerpo Espiritual. Esta no era la voluntad inicial del Señor, pero a causa de la rebelión de los hombres, a veces debe cambiar sus planes. Él prometió la venida del Mesías al final de los tiempos. El descuido de los judío hacia los Gentiles le obligó a venir antes para ir a estos otros pueblos abandonados para salvarlos personalmente.

Fue enviado a salvar a los gentiles … porque los judíos dejaron de enseñar la Palabra del Señor a las otras naciones. Los gentiles siempre han reaccionado con hostilidad a la enseñanza de los mandamientos. Así, los judíos que estaban hartos de ser rechazados, expulsados y perseguidos por su fe, gradualmente han terminado encerrándose a sí mismos.

De hecho, hay un pueblo que ha temporalmente puesto bajo el velo del no reconocimiento del Mesías por su propia culpa y también por la voluntad del Señor, para que los otros pueblos puedan convertirse al Pueblo del Señor. Israel se ha vuelto adúltero, pero su culpa algún día será perdonada de acuerdo con la promesa. Por lo tanto, el tiempo de los Gentiles – naciones – ha llegado. Por otro lado, los gentiles han tenido el privilegio de conocer la ultima verdad en Yeshua HaMashiach desde el comienzo de su ministerio … (Jer 5), habiendo conocido la Palabra del Redentor desde el principio.

¿Y dónde están tus dioses que hiciste para ti? Levántense ellos, a ver si te podrán librar en el tiempo de tu aflicción; porque según el número de tus ciudades, oh Judá, fueron tus dioses. (Jer 2:28)

Me dijo Jehová en días del rey Josías: ¿Has visto lo que ha hecho la rebelde Israel? Ella se va sobre todo monte alto y debajo de todo árbol frondoso, y allí fornica. Y dije: Después de hacer todo esto, se volverá a mí; pero no se volvió, y lo vio su hermana la rebelde Judá. Ella vio que por haber fornicado la rebelde Israel, yo la había despedido y dado carta de repudio; pero no tuvo temor la rebelde Judá su hermana, sino que también fue ella y fornicó. Y sucedió que por juzgar ella cosa liviana su fornicación, la tierra fue contaminada, y adulteró con la piedra y con el leño. Con todo esto, su hermana la rebelde Judá no se volvió a mí de todo corazón, sino fingidamente, dice Jehová. Y me dijo Jehová: Ha resultado justa la rebelde Israel en comparación con la desleal Judá. Vé y clama estas palabras hacia el norte, y di: Vuélvete, oh rebelde Israel, dice Jehová; no haré caer mi ira sobre ti, porque misericordioso soy yo, dice Jehová, no guardaré para siempre el enojo. (Jer 3:6-12)

El juicio de la Israel rebelde y de la Judá desleal no es lo mismo. La culpa y el pecado son dos conceptos diferentes, así como los pecados cometidos de manera inconsciente e involuntaria son juzgados de otra manera que los cometidos con premeditación que son simplemente pura rebelión contra el Señor.

Aquel a quien el Señor ya ha ofrecido el Salvador, el Espíritu Santo, el Espíritu de Cristo y del Todopoderoso al mismo tiempo, ya no puede permitirse el lujo de blasfemar ni al Padre ni al Hijo, porque de ahora en adelante ya no será más considerado como una simple falta hecha inconscientemente, pero como pura rebelión. Cuando alguien falsifica la Palabra del Señor (leyes y profecías) en el nombre del Espíritu Santo…

Es muy difícil eliminar todos los velos con los que nos hemos cubierto, porque tememos el frío y lo desconocido y no nos atrevemos a avanzar. Sin embargo, es el Reino del Señor que nos espera allí, detrás de los velos de nuestra infidelidad, este Reino donde ya no más tormentas ni frío amenazan a nadie. Nuestros falsos velos nos brindan una leve protección efímera, pero no pueden salvarnos cuando llega la tormenta final del gran juicio.

Los dos Pueblos del Señor se unirán en un cuerpo solo cuando aquel que tiene el conocimiento del Mesías podrá quitar el velo falso del dios antropomórfico de sus ojos. Solo entonces su testimonio será valioso para los judíos que luego podrán reconocer al Mesías en Yeshua de Nazaret, cuando su propio velo falso les será quitado.

Finalmente, volvamos a Hechos :

Y cuando hubo dicho esto, los judíos se fueron, teniendo gran discusión entre sí. (Hechos 28:29)

Los judíos de aquellos días se ofendieron al escuchar que el Señor podía rebajarse a los paganos. Pero, ¿quiénes son aquellos que hoy se enfurecen recíprocamente al ver una profecía que se

cumple a la vista de la higuera verde?

Zeev Shlomo

19.12.2008

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