Yitro el primer prosélito

Hemos llegado al evento más importante de los libros de Moisés: la revelación de los 10 mandamientos del Señor. Es sorprendente que una porción de la Torá que describe el evento más importante en la historia de los judíos, el fundamento mismo de nuestra fe e identidad, lleve el nombre del sumo sacerdote del pueblo pagano que seguirá siendo uno de los mayores enemigos de Israel: Madián. Este pueblo judío, a menudo acusado de comunitarismo y desdén por las otras naciones, nombra la parte más significativa de sus escritos sagrados con el nombre de un extraño. Además de ser el suegro de Moisés, el respeto de Yitró también se debe principalmente al hecho de que fue el primer prosélito de la historia.

Yitró administraba la fortuna de Moisés y cuidaba de su esposa e hijos, en otras palabras, de su propia hija y nietos. Yitró ayuda a Moisés, sin abrumarlo, imponiendo ni su persona ni su voluntad, realmente ayuda a Moisés a cumplir su llamado. También dio testimonio de su fe después de ver el poder del Eterno durante la espectacular liberación del pueblo judío de Egipto. Declara que el Señor de Israel está por encima de todos los demás dioses y en una especie de prefiguración de la Última Cena, los levitas parten el pan con él, signo de su integración en el Pueblo Elegido. Como resultado de este pacto, continúa su ministerio específico hacia Moisés y, a través de la inspiración divina, recomienda a su yerno que designe a 70 sabios del pueblo para dividir su enorme tarea entre ellos a fin de tener la libertad de tratar solo. con los problemas más complejos. Este concilio le permitió a Moisés lograr un ministerio más profundo en la tierra. Si Moisés tuviera que continuar manejando todo solo, nunca habría tenido tiempo de inclinarse ante el Eterno para interceder por el pueblo. Recibió así más tiempo para dedicarse a la oración y al contacto constante con el Señor que en el caso de Moisés sucedió cara a cara. La excesiva cantidad de trabajo que Moisés se habría visto obligado a hacer tarde o temprano lo habría obligado a tomar decisiones de una manera seca y mecánica y habría hecho su interpretación de la ley cercana a la letra y fuera del Espíritu. Podemos decir que Yitró evitó que Moisés cayera en una forma de farisianismo.

ZeevShlomo/RichardSipos

Pin It on Pinterest

Share This