Cuando se hallare en medio de ti, en alguna de tus ciudades que Jehová tu Elohim te da, hombre o mujer que haya hecho mal ante los ojos de Jehová tu Elohim traspasando su pacto, que hubiere ido y servido a dioses ajenos, y se hubiere inclinado a ellos, ya sea al sol, o a la luna, o a todo el ejército del cielo, lo cual yo he prohibido; y te fuere dado aviso, y después que oyeres y hubieres indagado bien, la cosa pareciere de verdad cierta, que tal abominación ha sido hecha en Israel; entonces sacarás a tus puertas al hombre o a la mujer que hubiere hecho esta mala cosa, sea hombre o mujer, y los apedrearás, y así morirán.

Deuteronomio 17:2-5

Otra sentencia de muerte.

Como comentamos en otro artículo, la pena de muerte está más vigente que nunca. Sin embargo, en Cristo esto se complementa con la posibilidad de la Gracia. La misericordia, en cambio, no sustituye a la ejecución de la pena de muerte, ya que la misericordia sólo obra si alguien muere por el pecado. Por un lado, Jesús murió en la cruz por nosotros. Pero la aceptación de su muerte, resurrección y reinado también presupone la muerte de nuestro viejo hombre interior.

La gracia siempre resulta en la ejecución del anciano de la persona redimida. Así, incluso este mandamiento aparentemente cruel se cumple en Cristo.

Si nuestro viejo hombre muere y nos convertimos en una nueva creación, podemos continuar viviendo físicamente en la tierra hasta que ocurra la primera muerte, la muerte de nuestro cuerpo.

La segunda muerte, en cambio, ya no tiene poder sobre nosotros, puesto que la sangre del Cordero está sobre nuestros corazones y nuestras frentes.

Todos estuvimos bajo el dominio y adoración del sol, las estrellas o cualquier otra deidad y espíritu alguna vez. Los que todavía están en este camino deben saber que esta ley debe aplicarse.

La pregunta es, ¿permitirás que Cristo ejecute el juicio sobre tu viejo hombre ahora mismo, para que recibas nueva vida y puedas continuar viviendo en tu cuerpo, con un espíritu renovado, cuya recompensa es la vida eterna? ¿O permanecerás bajo dominaciones extranjeras en cuyo caso, en el día del juicio, la segunda muerte te llevará con ellos?

Jesús todavía vive y se revela hoy. Él siempre responde las preguntas y oraciones de aquellos que lo buscan con un corazón puro y que se dan cuenta de que necesitan a alguien que los redima de este mundo corrupto.

Así que ve y búscalo. Y para ayudarte a encontrarlo buscad también a los que ya están en Él y que os podrán dar Su testimonio.

Ver también: La peina de muerte (el mandamiento de la vida)

RichardSipos/Z.Shlomo/2022/09/04

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